La odontología preventiva consiste en prevenir las enfermedades bucodentales y tratar los problemas en sus primeras fases para evitar que avancen. El odontólogo educa y trata al paciente de forma proactiva para prevenir y detectar a tiempo las enfermedades bucodentales, mejorando así la salud bucodental y la calidad de vida del paciente.
1. Informar a los pacientes
Sí, puede parecer obvio, pero es importante informar a los pacientes sobre las buenas prácticas de higiene bucal. Recuerde que una buena higiene bucal está directamente relacionada con su salud general. La boca es la puerta de entrada a los tractos respiratorio y digestivo. Una mala salud bucal está relacionada con enfermedades como la diabetes, las cardiopatías y la neumonía, por lo que es importante aconsejar a los pacientes sobre cómo cuidar su salud bucal. Además, aconséjeles sobre las mejores opciones alimenticias para mantener su salud bucal, como limitar el consumo de alimentos azucarados y ácidos.
En el caso de los pacientes jóvenes, incluya una sesión de cepillado dental y enjuague bucal durante la consulta. Observe los procedimientos de higiene bucal del paciente y corrija, si es necesario, cualquier error en el cepillado o el enjuague.
2. Realizar análisis de diagnóstico
Durante un escaneo diagnóstico dental (también conocido como escaneo de bienestar), el dentista utiliza un escáner intraoral para crear una imagen tridimensional precisa de los dientes, las encías y la mordida del paciente. Los escaneos diagnósticos permiten a los dentistas practicar la medicina preventiva al detectar y tratar los problemas de salud bucodental antes de que empeoren, y les permiten realizar un seguimiento de los cambios a lo largo del tiempo.
Ejemplo: Si un escáner de diagnóstico detecta que el paciente rechina los dientes, el dentista puede evitar que el daño siga avanzando tratando la causa subyacente, como la ansiedad o la apnea del sueño.
Una exploración diagnóstica es una excelente oportunidad para informar a los pacientes sobre su salud bucodental. Mientras revisan juntos los resultados, comente con el paciente su historial y sus problemas actuales, y propóngale posibles tratamientos. Esto anima al paciente a sentirse implicado en su salud bucodental y fomenta el descubrimiento conjunto, lo que se traduce en una mayor aceptación de los tratamientos, un aspecto fundamental para el éxito de la atención preventiva.
3. Fomentar el uso del flúor
Informe a los pacientes sobre la importancia del uso del flúor para mantener una buena salud bucodental, haciendo hincapié en el uso de pastas dentífricas y enjuagues bucales con flúor. Si el paciente tiene una alta propensión a las caries, recomiéndele una pasta dentífrica con alto contenido en flúor.
Muchas ciudades estadounidenses añaden flúor al agua del grifo, pero no todas lo hacen. Si vive en una zona donde el agua del grifo no está fluorada, anime a sus pacientes a utilizar agua fluorada para ayudar a prevenir la caries dental.
4. Recomendar el uso de barniz fluorado y selladores de fisuras dentales
Los barnices fluorados (Duraphat, Prevident, Fluoridin, Cavity Shield, etc.) son eficaces para la prevención de la caries en todos los grupos de edad. Para los pacientes con un riesgo moderado de caries, se recomienda la aplicación de barniz fluorado dos veces al año.
Los selladores de fosas y fisuras (BeautiSealant, Embrace, TRIAGE EP, etc.) forman una capa protectora dura que impide que los restos de comida y las bacterias se introduzcan en las pequeñas fosas y fisuras de los dientes. Al aplicarse en los premolares y molares, los selladores previenen la caries dental en todos los pacientes.
Los niños pequeños con riesgo de sufrir caries dentales pueden beneficiarse de la aplicación de selladores. Los selladores se colocan en las superficies oclusales de los primeros molares permanentes. Informe a los padres o tutores del niño sobre este tratamiento protector antes de que erupcionen los dientes.
5. Practicar una odontología preventiva
La odontología preventiva consiste en tratar los problemas dentales en una fase temprana y aplicar estrategias para ayudar a prevenir problemas futuros. Además, consiste en detectar y tratar los problemas antes de que empeoren y evitar así la necesidad de someterse a intervenciones invasivas en el futuro.
Por ejemplo, es posible que le recomiende un tratamiento para reforzar un diente débil o agrietado con el fin de evitar que se rompa aún más, como un nuevo empaste o una corona para protegerlo. Es preferible el tratamiento preventivo a posponerlo hasta que el problema empeore y se produzca una urgencia dental.
Una información exhaustiva al paciente, las pruebas de diagnóstico, el tratamiento con flúor y las revisiones periódicas permiten a los dentistas detectar y tratar los problemas en sus primeras fases, evitando así la necesidad de tratamientos más complejos en el futuro.
¿Por qué es importante la atención preventiva?
Muchas enfermedades bucodentales se pueden prevenir mediante la detección y el tratamiento precoces. Una buena higiene bucodental, junto con la detección precoz y el tratamiento rutinario, supone un ahorro para el paciente. Al reducirse la probabilidad de necesitar tratamientos restauradores o de urgencia, se reduce el gasto en atención preventiva.
La odontología preventiva se gana la confianza de tus pacientes, lo que facilita que acepten los tratamientos. Los nuevos pacientes que se sienten bien atendidos tienen más probabilidades de convertirse en pacientes habituales, lo que beneficia tanto a ti como a tu consulta.
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Recursos:
https://www.intechopen.com/chapters/48185
https://www.dentalhealth.org/preventive-care-and-oral-hygiene
https://www.dentalproductsreport.com/view/from-reactive-to-proactive-dentistry